Un bizcocho a rayas de colores.

Invierno, tiempo de meriendas calentinas en casa, de pasar y compartir las horas al calor del hogar… o del horno. Sin duda, una muy buena época para meternos en la cocina con los niños y las niñas y preprar alguna de esas cosas que a ellos y ellas tanto les gustan: un bizcocho.

Ya he dicho en otras ocasiones que esto no pretende ser un blog de cocina, pero que a veces si me gusta contar alguna cosina al respecto, porque la cocina y la comida hacen familia, y mucho.

Pues hoy os traigo eso, colores al bizcocho, pueden ser dos, tres o los que tu quieras, pero es muy fácil darles ese toque distinto que les llamará la atención y hará que el rato cocinando sea más divertido, por no decir el corte.

bizcocho de colores

Para esto no hace falta ninguna receta específica, vale la que haces siempre, o esa que quieres probar, o la que te dio la vecina el otro día. Solo tendrás que tener en cuenta esto:

  • Antes de empezar, pesa el bol que vas a utilizar para mezclar la masa.
  • Una vez que tengas la masa terminada, vuelve a pesarlo y réstale al total lo que pesaba el cacharro al principio. Ahora sabrás cuánto pesa exactamente la masa.
  • Con ayuda de la báscula, vete dividiendo la masa en tantas partes iguales como colores vayas a utilizar.
  • Tiñe las masas y prepara el molde.
  • Comienza poniendo en el molde dos o tres cucharadas de masa de un color. Luego la misma cantidad con el segundo y luego con el tercero. Cuando hayas acabado con todos los colores vuelve a comenzar el ciclo.
  • Vete despacio y echando siempre la masa en el centro, ella se irá distribuyendo poco a poco. Parece imposible pero no, ten paciencia.
  • Cuando hayas acabado déjalo reposar unos minutos para que se acaben de distribuir las últimas capas.
  • Mételo al horno, hornéalo según la receta, desmolda y corta… ¡Ya tienes tu bizcocho a rayas de colores.

En cuanto a los colores, quizá lo más a mano sea escoger los que encontramos en el super y que generalmente son líquidos, pero son los que peores resultados ofrecen a la hora de teñir, aunque ahora algunos hipermercados ya los ofrecen en gel.

Lo mejor es que compres en alguna de las múltiples tiendas de repostería con que contamos hoy en gel o en polvo. Yo nunca los use en polvo, pero los de gel duran una eternidad. Mojando la pica de un palillo y metiéndola en la masa tendrás de sobra. Vete poniendo poco a poco hasta que tengas el color deseado, y si te atreves puedes mezclar para conseguir otros colores, pero la gama es inmensa.

bizcocho cebra

Otra opción, puede ser optar por hacer el “bizcocho cebra” que utiliza cacao para teñir una de las dos masas y así tener una blanca y otra negra. O puedes utilizar ese cacao en polvo rosa o amarillo, que ofrece una marca con conejo por mascota.

Y ya veis, aunque no quede perfecto, con rayas estupendas ni totalmente simétricas, el resultado les va a encantar y les va a llamar la atención seguro, sobre todo si lo hacen contigo.

¿Te animas a probar? ¡Si lo haces vuelve a pasarte y cuéntanos el resultado o déjanos una foto en nuestro muro de Facebook.

Nota: Ya se que las fotos no son buenas. Están sacadas con el móvil a petición del peque que quería recordar los bizcochos, no estaban pensadas para el blog.

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