Amagüestu prehistórico… pasado por agua

Pues resultó que este otoño raro que no se sabe si viene o va, si se quiere quedar o no, decidió hacerse patente el pasado 23 de noviembre justo cuando se celebraba el amagüestu prehistórico en el Parque de la Prehistoria de Teverga, donde como comentamos en una entrada anterior, suelen hacer un montón de actividades para dinamizar el equipamiento. Tuvimos agua y barro, pero por fortuna, no solo eso, hubo mucho más.

dia lluviso en teverga parque prehistoria

Después de un sábado de sol espléndido, el domingo quiso recibirnos con agua, lo que ya de mano obligó a cambiar el programa, que inicialmente consistía en ver la cueva de cuevas, a continuación celebrar un taller de fuego, para después dar un paseito hasta el cercado en el que los animales prehistóricos, bisontes y caballos nos esperaban vivitos y coleando. Como a estas alturas ya estaríamos empezando a tener hambre nos adentraríamos e el bosque para recoger sus frutos en este caso castañas que luego se amagostarían para reponer fuerzas y compartir un rato de tertulia.

entrada a la cueva de cuevas parque de la prehistoria

Pero no pudo ser. A las once de la mañana, hora prevista para comenzar la actividad, parecía que el agua amainaba un poco y así nuestro grupo se dirigió lo primero a ver los cercados de los animales, lo que resultó interesante pero un poco engorroso con los paraguas, pero por lo menos llovía poquito y pudimos ver los dos caballos y la familia de bisontes. A la gente menuda les encantó, así que aunque incómoda, la mañana iba bien.

visita al cercado de animales teverga

Foto cedida por Beatriz S. S.

La cueva de cuevas nos esperaba a continuación para ofrecernos su refugio y su temperatura estable de 14 grados uno o dos más de los que hacía en el exterior, el viaje por las tres cuevas, guiado (siempre se hace visita guiada, no se puede ver por libre) merece la pena, porque tenemos distintos ejemplos de cómo y dónde se representaban las pinturas, conocemos las conjeturas sobre su significado, sobre porqué se escogía un lugar u otro… además la explicación, fue adecuada para niños y niñas, haciéndoles participar, preguntándoles… lo que ya sabéis, les hace centrar más la atención y el interés al sentir que se les involucra.

taller de fuego lampara de tuetano

De allí nos fuimos al taller del fuego, que sin duda resultó la parte estrella de la mañana. Nos llamó mucho la atención a todo el mundo, pero desde luego, el público infantil se maravilló viendo frotar palitos, que hacen surgir humo que dan una brasa, que se pone entre estopa, que se mete en una antorcha de hierba, que se le da aire… y surge la llamarada. Una muy buena experiencia, que además nos invita a reflexionar sobre la utilidad del fuego, de cómo hizo que los grupos se organizaran, que permitió calentar la comida… y facilitó la evolución de la especie y de la sociedad.

niños y niñas en el taller de fuego

Por supuesto, ir a pañar castañas era una quimera… directamente se suspendió, y nos quedamos con las ganas, pero es que resultaba de todo punto imposible meterse en un bosque sin salir son una pingadura de campeonato, así que al acabar el taller en la entrada de la galería pasamos directamente al amagüestu.

amaguestu prehistórico

Este estaba amenizado por personajes prehistóricos, aunque yo esperaba algo más la verdad. Dos de ellos atendían la intendencia del amagüestu, uno sirviendo castañas y asandolas, y otra chica abasteciéndonos de sidra dulce. El tercero interactuaba con la gente, sobre todo con niñas y niños. Les pintó la cara para acogerlos en su tribu y que pudiesen comer castañas, se hizo fotos y como suele pasar en estos casos se mostró muy paciente, tanto con peques como con grandes. Yo creí que iba a haber algo más de teatro, una mini representación, o algo así, así que me supo un poco a poco.

animador en el amaguestu prehistorico

Para finalizar el día, nuestro plan -íbamos un montón de familias juntas- era haber comido en la zona de pic nic, pero claro eso no podía ser. La cafetería del Parque está cerrada, pero nos dejaron utilizar la zona, las sillas y mesas para comer allí y acabar de compartir la jornada, por lo que no tenemos más que palabras de agradecimiento para el personal del centro que se portó de fábula, tanto durante la actividad como después.

fuego en el parque de la prehistoria de teverga

Así, que en lineas generales, aunque el plan estuvo bastante deslucido por el tiempo, la experiencia fue positiva y recomendable. Si la vista al parque resulta ya de por sí interesante, hacerla con alguna de estas actividades tematizadas más aún. Habrá que seguir probando experiencias, como por ejemplo, ver las pinturas a la luz de una lámpara de tuétano, tal y como las vieron sus creadores.

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