Entrevista a Mª Mar Carpintero sobre clases de apoyo.

El curso escolar va avanzando y quizá ya nos vayamos planteando si nuestro hijo o hija necesita una clase de apoyo en ciertas materias, si necesita reforzar algún área… y puede que nos surjan dudas al respecto. Por ello, charlamos con una especialista que lleva más de 30 años dedicada a la enseñanza y a las clases de apoyo.  Mª de Mar Carpintero es maestra formada en la Universidad de Oviedo, y al acabar su formación comenzó a impartir clases tanto individuales como a grupos.  Hoy nos cuenta las claves para que las clases de apoyo sean eficaces y eficientes.
  
¿Cómo podemos detectar que nuestro hijo o nuestra hija necesita clases de apoyo?
Si observamos que nuestro hijo o hija está nervioso, acude incómodo al colegio, deja los deberes sin hacer, muestra anomalías en su comportamiento, probablemente es que no está bien adaptado al aprendizaje escolar en alguna materia. También es frecuente que manifieste aversión por una asignatura por falta de adaptación. En esos casos sería conveniente apoyar el aprendizaje del aula.

¿Pueden ser útiles, además de para alumnos o alumnas que no llevan retraso en el curso?
Por supuesto, el apoyo escolar favorecerá incluso un conocimiento ventajoso respecto al del aula. En el caso de que el chico no esté retrasado podremos conseguir mejores notas y, sobre todo mayor alegría, pues es muy satisfactorio para el escolar el aprendizaje sin sufrimiento.
¿A qué altura del curso es conveniente comenzar a asistir a estas clases? ¿Por qué?
Es conveniente no esperar a que el sentimiento de fracaso se apodere de nuestro alumno. Las inseguridades aparecen en el alumno en cuanto no entiende, no le salen los ejercicios… El apoyo escolar no debe ser un sobres fuerzo para el alumno, sino al contrario. De este modo siempre será beneficioso.
Mª del Mar Carpintero
¿Cuál crees que es la forma más adecuada de enfocarlas?
La manera más adecuada de enfocar el apoyo es mostrándolo como una actividad lúdica. Estimulando un clima de cordialidad y complicidad entre el alumno y el profesor.
 
 
 
¿Cómo debemos integrarlas dentro de la rutina diaria de estudio?
Si el apoyo está bien llevado el alumno debe notar rápidamente su progreso y verificar que este tiempo dedicado al estudio “en compañía” abrevia el esfuerzo que él hacía solo así el se ocupará de integrar ese tiempo de rutina.
¿Qué implicación requiere el estudio en casa por parte de padres y madres?
Los padres deben interesarse siempre por el progreso escolar de sus hijos. Preguntar a sus hijos por todo cuanto ocurre en el aula y en el recreo y constatarlo con el profesor y con otros padres.
¿Cómo debemos escoger el sitio o el profesorado que atenderá a nuestras hijas o hijos?
Esto no es fácil, quizá yo me interesaría por conocer la experiencia profesional del “apoyador”.

 

¿Qué método utilizas tú cuando impartes clases de apoyo?
Primero observo a mi alumno, cómo trabaja. Cuáles son sus mecanismos de pensamiento, qué tareas realiza con facilidad y cuáles no. A partir de esa observación decido cómo abordar el aprendizaje
Clases grupales o individuales ¿Cuáles son más convenientes?
Yo trabajo con grupos pequeñísimos. Trato de evitar la individualidad porque tiendo a interferir inmediatamatamente el error de mi alumno, y eso no es bueno. El error tiene que notarse para poder corregirlo.
¿Qué le dirías a una familia que está dudando a cerca de la idoneidad de las clases de apoyo para su hijo o hija?
Le diría que un buen profesional jamás va a perjudicar a su hijo.
Como veis, las clases de apoyo lejos de ser un “castigo” para “malos estudiantes” son una fuente de refuerzo y de conocimiento que ayudarán a quien las recibe, no solo a mejorar sus notas, si no a sentirse mejor, a evitar la frustración a enforcar los estudios de una forma más correcta.
Si crees que Mª del Mar puede ayudarte, no dejes de ponerte en contacto con ella: 684 626 208 / marcargoz@hotmail.com
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