Así es la Pequeferia: fotos.

Hace unos días hablábamos de la inauguración de la Pequeferia de Gijón que se ha producido durante el puente de Carnaval, en un artículo en el que aparecían las principales características, pero faltaban las imágenes y la experiencia de pisar y disfrutar de esta propuesta.
El acceso, se hace por la entrada que hay a la izquierda de la entrada principal del recinto ferial, pero no tiene pérdida ya que la casita naranja llama de sobra la atención, así como la hilera de molinillos de viento que coronan el edificio. Como recordaréis el precio de la Pequeferia, es muy asequible: es gratuita.
Pasamos allí la tarde del martes de carnaval. No había mucha gente, con lo que el ambiente era agradable y no se produjeron grandes colas, había un poco de espera sobre todo en las actividades de agua, quizá por ser las más limitadas en cuanto a capacidad. En la Pequeferia niños y niñas pueden montarse en lanchas de choque y bolas gigantes. Hay unos carteles en ambas que advierten lo evidente: que se pueden mojar, y en el caso de las bolas, vimos como en un par de ocasiones retiraban una porque estaba entrando el agua.
El hielo también es protagonista en Pequeferia con dos actividades: una minipista de Hockey y una pista de patinaje sobre hielo tan grande como la que hay en Eurodisney. La pista de patinaje es la actividad que más tiempo dura. En pequeferia la duración de las actividades es de 5 minutos, excepto las gratuitas sin límite de tiempo y el patinaje, que dura 15 minutos. En principio nos puede parecer muy corto, pero también es verdad que al menos el día de nuestra visita, con poca gente los márgenes eran más amplios y la gente menuda disfrutó de más tiempo en muchas de las actividades, especialmente a primera hora de la tarde, cuando menos afluencia había.
Así, podemos sacar más partido de los tiquets, que podemos comprar individualmente al precio de un euro, o en un bono de 10 euros que nos da 15 tiquets y no 12 como inicialmente se informó. Cada actividad cuesta uno o dos tiquets. Por dos tiquets encontraremos las actividades acuáticas y el patinaje sobre hielo, mientras que el hockey, los hinchables , los karts y las cámas elásticas cuestan un solo tiquets.
Las actividades no se encuentran limitadas por edades, lo que permite que gran parte de los niños y las niñas puedan disfrutar de todas ellas. A medida que crecen pueden ir sumando actividades en su “repertorio” de la Pequeferia, porque si los y las más peques pueden no llegar a los pedales o defenderse en el hokey, quienes son algo más mayores pueden participar en todas las propuestas. Sin embargo esto quiere decir que algunos padres y madres se preocupaban por sus hijos e hijas más peques. Porque si en las camas elásticas (dos) la monitora intentaba distribuir por edades, en los hichables pueden escoger en cual saltar y un niño de 10 años, comparate botes y caídas con peques de 3 ó 4 años.
Pero aunque los precios son de lo más moderado, en la Pequeferia encontramos actividades gratuitas. Concretamente encontramos una amplia ludoteca con multitud de juguetes, además de caballitos de los de monedas gratuitos que se accionan mediante un botón, un slot (escalextric) o una pequeña piscina de bolas (estos dos últimos, en la zona de tiendas)
También encontramos un juego de imanes donde reciclaremos con EMULSA, ubicaremos plantas con el Botánico o peces con el Acuario, además de aprender el cico del agua con EMA, y localizar los puntos más singulares o conocidos de Gijón. Y en el exterior, por si queremos tomar el aire, hay una pequeña zona de juegos y delimitado por vallas un área para pegar unas carreras, donde además encontraremos los baños.
 Así, podemos entender que niños y niñas se lo pasarán en grande con una tarde que se sale de la rutina, con actividades que no pueden realizar todos los días y que nos resultan más baratas especialmente si tenemos en cuenta que solemos encontrarlas en fiestas populares. Pero para papás y mamás, una vez soslayado el tema de que se ahorran unos euros, puede ser un tanto tedioso estar por allí sentados mirando a sus peques. En Pequeferia hay una cafetería y una pequeña galería comercial, donde se puede “matar” el aburrimiento un poco, así todo se hace más llevadero.
Así que ya sabéis, seguro que vuestras hijas o vuestros hijos os agradecen una tarde en la Pequeferia, que os resultará asequible al bolsillo y supondrá una agradable salida de la rutina.
Si queréis conocer más detalles prácticos de la Pequeferia: horarios, precios, fechas... podéis leer el artículo de este mismo blog titulado “Pequeferia: Una apuesata por el ocio familiar” que como comenté antes, se publicó hace unos días.
Y por supuesto, si ya has pasado por allí, deja tu comentario, ayudarás a otras personas a hacerse una idea de lo que es y cómo pueden aprovechar mejor el tiempo que pasen allí.
Nota: Para ver más grandes las imágenes, haz clic sobre ellas.
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