Volver a la rutina, volver al colegio. 5 pistas

Ya se ha acabado el verano. Bueno, el curso empieza en unos días, pero hay que ir pasando página y volviendo a las72cf8-relojvueltaalarutina rutinas, y eso lleva un poquito de tiempo, así que ya tenemos que ponernos manos a la obra con ello unos días antes para que la vuelta a la rutina del curso sea lo más llevadera posible.

Lo ideal sería comenzar el próximo lunes, así tendremos un par de semanas para ir acostumbrandonos toda la familia, porque no solo la gente menuda tiene que reubicarse, las personas adultas tenemos que hacerlo con ellos y ellas, y estas pistas nos pueden ayudar:

  1. Reajustar horarios de sueño, que son los principales, pues son los que marcan el resto de la jornada. Si se han acostado a las 10 todo el verano y ahora tienen que hacerlo a las 8 no podemos hacerlo de golpe, así que cada día debemos ir adelantando la hora de acostarse un poquito, un cuarto de hora por ejemplo, hasta que se acuesten a su hora. Por supuesto, hay que ir haciendo lo mismo con la hora de levantarse para que las horas de sueño sean las necesarias ni mas, ni menos. Ir bajando persianas un rato antes de ir a al cama para evitar la luz del sol seguro que ayuda. Va a costar, pero con paciencia, un cuento, un poquito de música… iremos consiguiéndolo.                                                                                                                                                                                                                                            aa
  2. Reajustar los horarios de comidas. Las comidas también deben tener su horario habitual. Ten encuentra el tentempié de media mañana en la escuela y la merienda, que se vayan acercando a las horas en las que lo van a tomar durante el curso, aunque coman en el comedor, y si consigues que sean las mismas, mejor. (Ten en cuenta que en septiembre en muchos coles salen una hora antes)                                                                                                                                                                                                                           aa
  3. Los deberes. No está de más pensar en ellos. Dibujar, leer, jugar con plastilina… busca para ese rato cualquier actividad tranquila y que puedan desarrollar en el lugar en el que luego harán los deberes, sin que les quiten tiempo de juego. Aunque no lo hagan todos los días, intenta que lo hagan habitualmente, porque si viene bueno, que aprovechen para jugar en el parque toda la tarde.                                                                                                                                           aa
  4. Incorpora rutinas. Y por supuesto, incorpora todas las rutinas que normalmente desarrolleis. Si durante el curso duerme en casa de la abuela o pasan las tardes allí, que lo hagan ya algún día, no todos pero al menos uno a la semana. Si preparais la noche anterior la ropa para el día siguiente, comenzar a hacerlo de nuevo. Limita el  consumo de televisión, consola, ordenador… si han abusado de todo esto, vete quitándoselo poco a poco, o volverán del cole con una ganas terribles (más de lo habitual) de todo esto. Si tienen resposnabilidades durante el año (lavar los platos, hacer la cama, sacar la basura…) y la han descuidado durante el verano, que vuelvan a ocuparse de ella.                                                                                                                                                                            aa
  5. ¡Díselo! Pero sobretodo, habla con él o ella. Explicales que el curso está cerca, que hay que comenzar a prepararse, ojear los libros juntos, especialmente a los más peques. Un niño o una niña con 10 u 11 años ya tiene sobrada costumbre y aunque hay que ir incorporando la rutina poco a poco, no lo sentirá tanto como quienes todavía están en infantil, y explicarles las cosas es la herramienta más potente que tenemos, aunque creamos que no nos escuchan o no se enteran, poco a poco nuestro mensaje cala, sobre todo si se lo contamos con cariño y paciencia.Son muchas pequeñas cosas, así que poneros manos a la obra, porque antes de que os deis cuenta, sonará el despertador.
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