Preparar las vacaciones en familia.

A veces, sobre todo a ciertas edades, es un poco difícil que se interesen por un viaje en familia, o simplemente queremos hacer la experiencia más interesante y apetecible para nuestras hijas o hijos. Por eso vamos a dar algunas pistas para intentar que sea más atractivo.
Estimula el interés por el destino: Un cómic o versión infantil del Quijote puede crear expectación por ver los molinos; una serie de televisión como Doctor Mateo despertar el interés por un pueblo como Lastres. En su día Verano Azul puso el ojo de mucha gente a Nerja…

Decidid que actividades haréis: investiga un poco sobre el destino en familia. Podéis buscar información en Internet, guías de viajes en la biblioteca o escribir a la oficina de truismo de vuestro destino y solicitar información (suelen enviar bastante) Consultad la información y que cada miembro de la familia escoja una actividad y comprometeros a hacerlas. Esto garantizará que tendréis al menos una actividad que os encantará y acompañareis al resto en las que han elegido. Quizá luego les guste lo que los demás o las demás han escogido.

Es importante que les dejéis escoger sinceramente a no ser que sea algo descabellado. Si quieren montar en globo y se os sale del presupuesto debéis explicárselo, pero nunca dar una respuesta tajante y autoritaria. Si quieren hacer algo factible aunque no os guste, es su decisión. Si quiere conocer un centro comercial de la otra punta de España, es su actividad. Recuerda que en compensación  va a realizar otras de otro tipo. En vacaciones debe haber tiempo para todo y para todos y todas: ver un monumento, participar en una visita guiada, probar una comida típica, asistir a un evento cultural, pasar el día en un parque de atracciones… seguro que unas se compensan con otras. Lo más importante es que tengan su espacio, su protagonismo, que no vallan a todos sitios “arrastras”, por obligación, porque les lleváis.
Además, dependiendo de la duración de las vacaciones y el plan que os hagáis, podéis escoger más de una actividad por persona. Estableced vuestros propios acuerdos, pero dejando libertad a todo el mundo y respetando sus intereses y gustos.
Si vais a optar por unas vacaciones de descanso, en vez de actividades, podéis encargaros de organizar un día: jugar al minigolf, hacer castillos de arena, dar un paseo por la playa, intentar ver algún pez con las gafas de buceo… acordad las condiciones (evitareis que preparen un programa de lo más apretado)

Pasar tiempo en familia, aprender, conocer o experimentar cosas nuevas, aprovechar para disfrutar con lo que más nos gusta… estas son algunas de las cosas que podéis esperar de las vacaciones, pensad qué es lo que buscáis en este tiempo de descanso y disfrutarlo en familia, con un espacio para cada una o cada uno. 

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