Menores y protección de datos

El pasado viernes 28 de enero, se celebró el día europeo de la Protección de datos.
En ocasiones, podemos encontrarnos que a nuestros hijos e hijas, menores de edad les piden sus datos. Puede ser para hacerse un carné de descuentos, afiliarse a un club infantil, o inscribirse en una actividad deportiva, por poner algunos ejemplos.
A este respecto, debemos saber que la ley les protege igual que a cualquier otra persona, pero que hace una serie de especificaciones referidas a menores de edad. El Reglamento que desarrolla la Ley Orgánica de Protección de datos, establece que para recoger los datos de las y los menores de 14 años siempre se requerirá el consentimiento de padre, madre, tutor o tutora, mientras que si es mayor de 14 años, solo será necesario si hay alguna ley que así lo exija para representar al o la menor.
En cualquier caso, se trate o no de mayores de 14 años, hemos de asegurarnos que los términos en los que está redactado el formulario deberá ser fácilmente comprensible para ellas y ellos, aunque necesiten autorización deberán comprender los datos que se les piden y para qué. Nunca se podrá recoger información sobre otros miembros de la familia, incluyendo actividad profesional, información económica de cualquier tipo o cualquier otro sin el consentimiento expreso de una persona adulta responsable. Solamente se podrán recoger datos sobre la identidad y domicilio del padre, madre, tutor o tutora para recabar la autorización necesaria, ya que como hemos dicho anteriormente se trata de menores. Además, es aconsejable que se acompañe la autorización de fotocopia del DNI de la persona que autoriza la recogida de los datos.

Por supuesto, sobre estos datos existe derecho de acceso, rectificación y cancelación, es decir, en cualquier momento se puede pedir a quien sea responsable del fichero, conocer cuales son los datos que tienen recogidos, podemos modificarlos si es necesario, o solicitar dejar de aparecer en el fichero.

Pero quizá sea interesante conocer que un dato personal no es solo nuestro número de teléfono, el del DNI, nuestra dirección… La propia ley dice que es “cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables”. Así, una imagen, es decir, una fotografía, es un dato personal, si puede identificar a la persona por estar tomada en un determinado entorno por ejemplo, el colegio. Por tanto, si en el colegio, por ejemplo, difunden fotos de tu hijo o hija sin consentimiento, estarán incumpliendo la ley y tu podrás pedir que las retiren. Cada vez más centros piden a madres y padres que firmen autorizaciones para este fin, ya sea para publicar en la propia escuela, o en su página web.
Recuerda que un consentimiento debe incluir la finalidad para la que se recogen los datos y la utilización que se hará de esos datos.
Y recuerda también hablar con tus hijas o hijos, sobre todo si navegan por Internet. Háblales de la importancia de asegurarse a quien les dan sus datos y para qué, recuérdales que son menores y necesitan tu consentimiento, y que quien obre de buena fe se la pedirá, que sospechen si no comprueban su edad y recaban el consentimiento de una persona adulta. Porque muchas veces para acceder a contenidos atractivos, suscribirse a boletines de noticias que pueden interesarles, etc., lo harán sin comentártelo, y la mayoría de las veces no habrá ninguna doble intención, pero aunque sea por evitar el spam y que traten con sus datos de forma fraudulenta para estos fines, merece la pena transmitirles esta información.
Para ampliar información puedes consultar la guía que ha publicado la Agencia Española de Protección de Datos, en la que seguro encuentras información interesante.
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