Entrevista a Álvaro Gutiérrez

Como adelantamos en la anterior entrada Álvaro Gutiérrez es junto con su mujer, Ana María Ortega el propietario de la mejor colección de libros pop-up española. Ha accedido a contestarnos unas preguntas para acercarnos a este mundo y hacernos aún más atractiva la visita a la exposición que se celebra en Langreo. No dejeis de leerla. Os sorprenderá.
La primera pregunta es obligada ¿qué es exactamente un libro pop-up?
En sentido estricto la denominación pop-up empezó a utilizarse para los libros que en su interior contienen elementos de papiroflexia plegados que al abrir el libro cobran tridimensionalidad. Hoy en día el término se ha hecho más general y abarca a todo formato bibliográfico que contiene ilustraciones móviles o desplegables, incluyendo así libros con ruletas giratorias, con lengüetas que accionan imágenes articuladas, libros con persianillas, etc.
– Las personas que los desarrollan son ingenieros/as del papel
La autoría de estos libros es triple: tenemos al escritor, al ilustrador y al ingeniero de papel. Éste es el responsable de diseñar el mecanismo por el cual las ilustraciones del libro cobran relieve o movimiento. Debemos de tener presente que todos estos artefactos de papel son auténticas máquinas con pliegues, palancas y articulaciones que deben funcionar perfectamente cuando el libro se abre y se cierra.
– ¿Cuál fue el primer pop-up de la historia?
Según las investigaciones de la estadounidense Ann Montanaro, que es la persona del mundo que más sabe de libros pop-up, las fuentes más antiguas nos llevan al siglo XIII y a dos nombre propios: Ramón Llull de Mallorca en su obra titulada Ars Magna y a Mateo de París, un monje benedictino inglés que rediseñó el formato de los calendarios eclesiásticos. Ambos autores recurrieron a ruletas giratorias en sus libros.
– Con el paso del tiempo, ¿ha ayudado la tecnología a producir estos libros?
Cada período de la historia se ha ido enriqueciendo con nuevas tipologías de mecanismos e incluso en las última décadas, las tecnologías más avanzadas también han entrado a formar parte de estos libros con fascinantes ejemplares en los que se incluye luz o sonido producido por chips electrónicos. Así mismo, hoy en día existen técnicas de troquelado con rayo láser que permiten un increíble grado de detalle en los elementos tridimensionales que emergen del libro.

– ¿Sería correcto decir que estos libros son obras de arte?

No sólo sería correcto sino que además es hacer justicia a una labor creativa que requiere unas especiales capacidades personales por la complejidad de concebir estos mecanismos. Además, cada libro en particular se convierte en una pieza única por ese peculiar proceso de montaje que pasa necesariamente por una labor artesanal, ya que el ensamblado del libro no puede mecanizarse y se debe realizar a mano.

– Supongo que el público infantil apreciará y disfrutará mucho con las exposiciones de su colección.

Nuestras exposiciones tienen un carácter familiar. En ellas disfrutan desde las personas más ancianas que observan con nostalgia algunos ejemplares que tal vez tuvieron en su niñez, hasta los más pequeños que perciben el libro como un juguete, pasando por el interés que estos libros pueden despertar en personas aficionadas al arte, ya que cada pieza expuesta se convierte en una escultura de papel.
– La inmensa mayoría del público asocia estos libros a la infancia ¿son libros infantiles?
Durante siglos los libros móviles y desplegables han tratado de temas como la astronomía, la navegación o la anatomía humana. No fue hasta finales del siglo XVIII cuando estos libros centraron su atención en el público infantil. Ahora vemos que de las páginas de estos libros surgen castillos encantados y barcos piratas, pero también hay muchos libros de carácter divulgativo dedicados a un público más amplio. Incluso tenemos que hablar del fenómeno de los “libros de artista” firmados por autores plásticos que optan por el libro como soporte para desarrollar su expresión estética.
– Al mismo tiempo, se tienen por libros muy delicados y que corren peligro en manos infantiles ¿son recomendables para la gente menuda?
Es cierto que por ser objetos de papel y por su carácter manipulable, estos libros son especialmente delicados en manos de cualquiera. También es cierto que los libros desplegables en manos de niños acortan su vida y eso hace que el valor de estos libros, cuando son antiguos, aumente de forma exponencial frente a libros convencionales. Sin embargo, en mi opinión, me parece una propuesta muy acertada para los más pequeños, ya que constituyen un modo atractivo de introducirlos en el mundo de la lectura y del arte.
– Recorriendo las vitrinas de la exposición podemos ver que además de entretener y maravillar, estos libros enseñan. ¿Se les resiste alguna temática?
Yo siempre digo que cualquier tema cabe dentro de los libros pop-up. En nuestra colección tenemos ejemplares de todos los cuentos clásicos; en Langreo podemos ver cómo el arte se ha colado en los libros desplegables; actualmente en el museo de la Ciencia de Valladolid presentamos, hasta finales de febrero, la exposición Páginas vivas, con cientos de animales saliendo literalmente de entra las páginas. Tenemos libros de moda, joyería, aeronáutica, cocina, parasicología y hasta eróticos y pornográficos.
– La exposición que podemos ver en Langreo se divide en tres áreas ¿Podría escoger en cada una de ellas, un libro en el que obligatoriamente debe fijarse quien la visite?
De la sección dedicada a la historia de los libros desplegables me quedo con el Circo internacional de Lothar Meggendorfer. Es un espectacular libro alemán de 1887 en el que aparecen más de 400 personajes en un único panorama tridimensional de gran formato.
De la segunda parte de la exposición, la dedicada a las técnicas de estos libros, selecciono el que usted antes citó: Hospedería Botticelli, un divertido libro carrusel en el que el autor ha descontextualizado a numerosas obras de la historia del arte y las ha situado en este alocado alojamiento de papel.
Por último, de la parte que hemos dedicado al arte moderno, una de las piezas más atractivas creo que es el Index Book de Andy Warhol, un libro diseñado en 1967 por el popular artista neoyorkino.
No queda más, entonces que agradecer su atención al contestar estas preguntas y volver a recomendar a todas las personas que nos leen que no dejen escapar la oportunidad de pasar por la Pinacoteca Eduardo Úrculo de Langreo para disfrutar de esta exposición que permanecerá abierta hasta el día 19 de febrero.
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