Noche de Reyes

Bueno, ya han pasado. Las cabalgatas se han terminado y muchas camas acogen entre sus sábanas a personitas nerviosas luchando por no dormirse para poder espiar a los Reyes mientras les dejan los juguetes de sus sueños. A muchos y muchas costará que les rinda el sueño porque los nervios les mantienen alerta.
Pero antes o después se dormirán, y antes o después, también, se despertarán. Habrá quien a las siete de la mañana estará rompiendo papeles para ver que esconden.
No se que recuerdos guardareis de vuestra infancia y de la noche de Reyes, pero yo, que fui precoz para descubrir quienes eran, la recuerdo como la mejor de todo el año, porque aunque fuimos creciendo, seguimos yendo a la cabalgata, y algún año, nos la cambiaron por ir en familia al cine. Porque compartes con tu hermano, en mi caso, la espera, los nervios y la ilusión por ver si te han comprado lo que quieres o no, y eso solo se comparte esta noche, no vale ni el cumpleaños, a no ser que tengas un/a gemelo/a, porque la magia esta en el aire, ¡¡¡si hay hasta un dulce concreto para hoy!!!

Sería estupendo poder mantener esa ilusión siempre, pensar que hay tres señores que nos ven en todo momento, que saben lo que queremos y lo que nos merecemos y que por arte de birlibirloque, hacen que los paquetes aparezcan perfectos una mañana a la vez, en muchas casas, y sabiendo quienes son, porque la tarde anterior ¡¡los has visto!!

La pena, esta tarde ha sido que en Oviedo, por lo menos en la zona de la calle Uria donde yo estaba, la cabalgata paso lenta, dando tiempo a disfrutar… hasta que llegaron los reyes. De Melchor disfrutamos algo… pero Gaspar y Baltasar, pasaron a toda velocidad. Claro, tienen que llegar a todas las casas ¿no?

Y os recuerdo que si os falla la pericia, os pillan, y creéis que todavía podéis mantener parte de la magia en sus cabecitas, en la zona de notas de nuestra página de Facebook tenéis una historia que circula por Internet que podéis adaptar o que os puede inspirar para alargar los reyes un poquito.

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